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«Rebuild of Evangelion» en Amazon Prime

La continuación de la trama de la serie original “Neon Genesis Evangelion”

 

Amazon Prime estrenó la cuarta y última entrega de “Rebuild of Evangelion”, un proyecto por el cual Hideaki Anno, guionista y máximo responsable, ha invertido 14 años para verlo finalmente terminado. Tal y como su propio nombre indica, se trata de una reconstrucción, una revisión de la icónica serie original de los años 1990 “Neon Genesis Evangelion”. Anno retoma el principio de la serie, sus personajes y todo el imaginario que la rodea y la va desviando hacia derroteros más comprensibles para el público con un final mucho más acorde con la épica de la narración y que sirve de colofón definitivo.

Nueve años han pasado entre la tercera entrega de esta tetralogía y el estreno de “Evangelion 3.0 + 1.01 Thrice Upon a Time”. A pesar de que en muchos momentos no se tenía nada claro de si esta cuarta película llegaría a ver la luz, hay que decir que la espera ha merecido totalmente la pena. El director Kazuya Tsurumaki (también responsable de las otras tres entregas) nos ofrece un digno espectáculo animado apoyado en las técnicas más modernas en animación por ordenador donde el equilibrio entre acción y psicología se mantiene de forma constante a lo largo de los 156 minutos de metraje. Pero antes de entrar en materia dejadme retroceder a los inicios de esta saga que nos ofrece más de 7 horas de excelente animación, acción desmesurada, grandes batallas con robots gigantes de por medio y altas dosis de filosofía, psicología y un mundo imaginario sólido como el granito.

 

 

La historia empieza con “Evangelion 1.01 You Are (Not) Alone” que sigue la trama de la serie original, “Neon Genesis Evangelion”, de forma bastante fiel aunque incorpora pequeños cambios. 15 años atrás la humanidad ha sido reducida a la mitad a causa de un ataque alienígena conocido como el Segundo Impacto. El ataque por parte de estos extraterrestres, conocidos con el nombre de ángeles, se predice en Los Textos del Mar Muerto. El armamento convencional poco puede hacer contra estas formas de vida definitiva y por eso se crea NERV, una corporación militar que desarrolla armamento para combatir a los ángeles. Estas armas, lo último en tecnología biomecánica, son potentes robots gigantes capaces de tratar de tú a tú a los alienígenas. Pilotados desde dentro por adolescentes, el peso de conducir la última esperanza de la humanidad, los EVAs (abreviación de EVANGELION), recae sobre Shinji Ikari, hijo del director de NERV.

 

 

Este primer film se centra principalmente en las escenas de acción contando con una increíble animación que mezcla elementos 2D con 3D sin que chirríe demasiado la integración de una técnica con la otra. El tempo de la película es bastante ligero y la presentación de sus personajes se hace a la vez que se desarrollan las escenas de lucha. Shinji Ikari arrastra muchos problemas a sus espaldas y eso se irá viendo a lo largo del metraje. Su inseguridad, su falta de personalidad y las tendencias depresivas irán apareciendo a medida que vaya avanzando la trama. El resto de personajes como Rei, Gendô y Katsugari se irán integrando en el relato sin presentación previa y el espectador conocerá sobre ellos, a diferentes ritmos, durante las escenas de transición, mucho más calmadas y aportando la información necesaria para comprender todo el contexto socio-político, el imaginario que rodea “Evangelion” y toda la mística y abrumadora filosofía que trae consigo esta épica historia. En esta primera entrega también aparecerán de forma esporádica otros personajes que tomaran peso en las siguientes películas.

 

 

La segunda entrega retoma la acción allí donde se quedó la primera película. “Evangelion 2.0 You Can (Not) Advance” sigue insistiendo en las escenas de acción en la lucha de la humanidad contra los ángeles. Se incorporan dos nuevos personajes que resultarán importantes para la trama: la excesiva Asuka Langley y la pícara Mari Makinami. Dos nuevos pilotos de EVA que irrumpirán en la acción como un elefante en una cacharrería. Si en la anterior entrega los personajes eran presentados de forma suave, estas dos entran protagonizando fantásticas escenas de acción haciendo gala de su hinchado ego.

 

 

La acción sube de nivel en esta segunda película del proyecto “Rebuild of Evangelion”. Unos ángeles cada vez más fuertes y sofisticados necesitan la acción de 3 EVAs luchando al mismo tiempo. La espectacularidad de las batallas y las tensiones existentes entre los tres pilotos se llevan la mayor parte del metraje de la película. La brutalidad de las imágenes aumenta exponencialmente en este film. Los EVAs dejan de ser robots pilotados para convertirse en seres con voluntad propia capaces de absorber el alma del piloto para protagonizar algunas de las escenas más truculentas de toda la tetralogía. El rechazo de Shinji Ikari a ser piloto contrasta con otras producciones del mismo género en las que el protagonista está orgulloso de ser el luchador que salvará a la humanidad. Cada batalla, cada victoria por la mínima se lleva consigo un trozo de alma del piloto que queda sumido en el abatimiento y la desesperación. Un estado de ánimo que lo lleva a tomar decisiones erróneas.

“Evangelion 2.0 You Can (Not) Advance” es el punto de inflexión que Hideaki Anno utiliza para desarrollar el nuevo guión. Siguiendo la serie original hasta cierto punto en el que marca una desviación que nos llevará hacia las siguientes entregas. El imaginario “Evangelion” crece con la presentación de la organización SEELE y dando a conocer conceptos como la Llave de Nabucodonosor, el Tratado del Vaticano, el temido piloto automático y el despertar del EVA.

 

 

La tercera entrega de esta tetralogía es la primera que cuenta con una trama que no tiene nada que ver con la obra original. “Evangelion 3.0 You Can (Not) Redo” nos traslada a 14 años después del catastrófico final de la anterior película. Los trabajadores de NERV se han dado cuenta de las verdaderas intenciones de Gendô Ikari y sus ansias por terminar el Plan de Implementación Humana que implica la destrucción de toda forma de vida tal y como la conocemos sobre la faz de la Tierra. La nueva organización, WILLE, lucha para que la Tierra no vuelva a sufrir un nuevo impacto a la vez que ayuda a reconstruir las vidas a los supervivientes del Casi Tercer Impacto. Shinji Ikari se encuentra en medio de estas dos organizaciones sin tener ni idea de lo que ha pasado en el lapso de tiempo en el que ha estado en hibernación. Tratado como un criminal peligroso por unos y como objeto de deseo por otros, su alma vacía de afecto y su necesidad de reconocimiento paterno le harán tomar, otra vez, erróneas decisiones que acarrearán grandes sufrimientos para la humanidad.

Esta vez la película se centra en la psicología de sus personajes para dejar de lado la acción apabullante que se nos ofreció en los dos primeros metrajes. Film denso y pausado que ahonda en la personalidad de todos los personajes haciendo hincapié en el frágil Shinji Ikari. Este último encuentra cierta paz interior en compañía de Kaworu Nagisa, un misterioso piloto de EVAs quien parece tener un profundo interés en Shinji. El guion juega con los claro-oscuros del alma y se adentra en teorías y suposiciones del comportamiento humano. Hideaki Anno arriesga, de nuevo, en escribir un guion metafísico e introspectivo en el que intenta dar una razón a todo lo que el espectador ha visto en las anteriores entregas. Esto ya lo llevó a desarrollar el decepcionante final de la serie original y lo vuelve a intentar, suavizando un poco la intensidad, en esta tercera película. Así que Anno vuelve a tropezar de nuevo con la misma piedra y nos ofrece un film sin apenas acción que se basa en los diálogos y, sobre todo, en lo que no se dice para que el espectador intente entender el mundo interior del protagonista. Como era de esperar la recepción por parte del público fue glacial. Pero quiero romper una lanza a favor de esta tercera película diciendo que todo y ser muy floja, pero con mucha diferencia respecto a las otras tres, “Evangelion 3.0 You Can (Not) Redo” debería verse como una preparación para lo que tiene que venir. Un enlace que une el principio de la serie original con el apoteósico final que Anno tiene en mente. Una vez completada la tetralogía, esta tercera entrega cobra todo el sentido del mundo pues, las 4 películas no deberían ser visionadas como obras independientes sino como un todo. Un absorbente metraje de más de 7 horas de duración que merece entrar en el Olimpo de la ciencia-ficción por la puerta grande.

 

 

Como ya pasó con la serie original, Anno encontró terribles dificultades para tirar adelante esta tercera película, sobre todo en el ámbito de productoras e inversores. Además, la baja aceptación por parte de la crítica y del público hizo que el proyecto entrase en un periodo de stand by mientras se dedicaba a otros menesteres como resucitar al icónico «Godzilla» para la gran pantalla. 9 años ha tardado en sacar la última entrega de “Rebuild of Evangelion” y 14 en terminar todo el proyecto, pero como ya he dicho antes, la espera no ha sido en balde.

“Evangelion 3.0 + 1.0 Thrice Upon a Time” es el magnífico cierre a toda esta épica y grandiosidad. El colofón perfecto. Ni sobra ni falta. Una obra maestra que puede gustar más o menos a los fans de la serie original, pero a la que no se le pueden negar las incontables virtudes que el film posee.

 

 

La tierra se ha convertido en un lugar inhabitable debido a la contaminación producida por los hechos narrados en las anteriores películas. WILLE lucha para mantener a ralla esta contaminación en los pocos asentamientos humanos que aún aguantan a la vez que se dedica a recuperar ciudades enteras para volver a hacerlas habitables. Uno de estos asentamientos es Pueblo III, una zona de refugiados a la que irán a parar los tres pilotos. La forma de vida colaborativa y la obligación de aportar al asentamiento actúa como un bálsamo que cura las cicatrices del alma. Incluso Shinji Ikari, quién cae en un profundo estado depresivo al culparse por el terrible destino de la humanidad, levantará cabeza y, por fin, veremos un verdadero progreso en un protagonista que ya empezaba a volverse odioso para el espectador.

 

 

El film, de 156 minutos de duración, nos conduce sin prisa, pero sin pausa, hasta el deseado final. Por el camino habrá grandes dosis de acción, importantes revelaciones e impactantes despedidas. Todo esto amenizado por una impresionante animación que vuelve a hacer uso, y abuso, de los gráficos en 3D ofreciendo imágenes impactantes. Este film se convierte en el cierre ideal para una de las franquicias que más seguidores tiene, que más incertidumbre ha creado y que más interpretaciones se le ha dado. La película ofrece un delicioso equilibrio entre acción y psicología, cosa de la que no gozaban las otras entregas que, o bien se decantaban hacia la acción, o bien se inclinaban hacia la exploración interior de los personajes. Tanta intensidad narrativa nos lleva de la mano hacia el gran duelo final, el esperado enfrentamiento de Shinji Ikari con su padre. Este duelo es una amalgama de escenas soberbias que empiezan en una batalla física para terminar en una lucha mental. Las escenas oníricas, creadas completamente con técnicas CGI, acompañan la perorata de justificación del antagonista con la que se intenta explicar el porqué de todo, en un extraño intento de poesía visual. Este soliloquio final también se apoya en diferentes estilos de dibujo y técnicas de animación como el carboncillo o los bocetos. También destacar la increíble banda sonora creada por Shirô Sagisu, igualmente responsable de las partituras de las otras tres películas anteriores, pero que resulta tremendamente efectiva en este bizarro discurso final.

 

 

“Evangelion 3.0 + 1.0 Thrice Upon a Time” es una maravilla por sí sola. Es el equilibrio ideal que debería tener toda película. Una historia intensa que resuelve de forma satisfactoria toda la tetralogía de “Rebuild of Evangelion”. La despedida de unos personajes que lo han dado todo y que han sido exprimidos hasta la última gota. El intento de hacer comprensible uno de los finales, el de la serie original, más indescifrables de la historia del audiovisual. Y la oportunidad de comprender el significado real de las palabras “Neon Genesis” que han sido borradas del título para esta revisión de la aventura de Shinji Ikari. Una delicia para todos los sentidos que nos emocionará en cada una de sus escenas. Un relato épico y grandioso con una construcción de mundo sin fisuras que nada tiene que envidiar a las grandes sagas cinematográficas de ciencia-ficción y fantasía. Las más de 7 horas de “Rebuild of Evangelion” es para visionarlas varias veces, con calma, para percibir todos los detalles, absorber todos los conceptos, no perderse ninguna frase por banal que sea, retener cada nueva información. Una genialidad hecha película que no hay que perderse, y menos ahora que Prime ha incluido las tres películas anteriores en su plataforma con motivo del estreno de esta.

 

 


Albert Solé Jerezwww.japaniums.blogspot.com

 

 

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Oahu, la verdadera isla de la serie de televisión «Lost»

Viaje al corazón de la mejor serie de la historia

 

Podríamos considerar perfectamente que «Lost« ha sido la mejor serie de televisión de los últimos 50 años: seis temporadas, seis premios Emmy y un Globo de Oro revolucionando por completo la manera de contar historias. Detrás de su éxito podemos encontrar muchos factores, pero hoy destacamos uno muy importante, el bonito paraje hawaiano donde se grabaron gran parte de sus escenas, Oahu.

Es la primera isla de Hawái descubierta por el inglés James Cook, en 1778. Está formada por dos volcanes, Waianae y Koolau, y por un amplio valle que se encuentra entre ellos. Sin duda es un lugar paradisiaco maravilloso: agua completamente azul, arena blanca y una exuberante vegetación. Los lugares más famosos de Oahu son Waikiki (centro turístico de Hawái, que concentra el 90 % de los hoteles), Pearl Harbor (una bahía, base de la flota estadounidense que, en 1941, fue atacada por la marina japonesa) y Diamond Head (un gran cono volcánico que ofrece una panorámica impresionante de la isla).

 

Lost-oahu

 

Gracias a «Lost» se han abierto estos años nuevas oportunidades para el turismo regional, como un tour en el que los fanáticos pueden recorrer los principales puntos donde los supervivientes del vuelo vivieron sus aventuras. Hay tres tipos de visitas: una que dura dos horas y pasa por veinte escenarios, otra de cinco horas en la que se conocen treinta escenarios y, finalmente, una de ocho horas, en la que se pueden conocer las playas más bellas, la cascada oculta de la selva y las montañas Koolau.

 

 

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«Middle-Aged Mutant Ninja Turtles», nuestros héroes han envejecido

Porque todos nos hacemos mayores, incluso las Tortugas Ninja

 

¿Cómo serían las fabulosas Tortugas Ninja de la serie clásica de los años 80 si hubieran envejecido como nosotros? En el año 2020 el programa Saturday Night Live reflexionó sobre esta cuestión y se le ocurrió la idea de crear los dibujos animados «Middle-Aged Mutant Ninja Turtles». Como habréis adivinado, el sketch imagina cómo serían las Tortugas Ninja Adolescentes Mutantes si hubieran envejecido.

Como la serie animada original comenzó en 1987, nuestros viejos héroes Leonardo, Miguel Ángelo, Donatello y Rafael estarían llegando a los 50 ahora, si hubieran envejecido en tiempo real. Es una visión bastante oscura de estos coloridos héroes de dibujos animados, pero al mismo tiempo es bastante divertida.

 

 

Creadas por el dúo escritor-artista Kevin Eastman y Peter Laird en 1984, las Tortugas Ninja Adolescentes Mutantes se convirtieron en un fenómeno global a finales de los 80, a partir de las series de dibujos animados, la línea de juguetes y el éxito de taquilla de 1990. De forma infame, la serie de dibujos animados original fue rebautizada como «Teenage Mutant Hero Turtles» en el Reino Unido, debido a la preocupación de que los ninjas fueran inapropiados para los niños.

Desde entonces, ha habido tres programas más de dibujos animados de las Tortugas Ninja, así como una serie de acción en vivo y cinco películas más.

 

 

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El episodio prohibido de «Los Simpson» en streaming

¡Aunque sigue disponible en el DVD de la tercera temporada!

 

El episodio que abrió la tercera temporada de «Los Simpson» en septiembre de 1991 es, sin duda, uno de los más extraños y entrañables de toda la historia de la serie. Escrito por Al Jean y Mike Reiss y dirigido por Rich Moore, «Stark Raving Dad» —traducido en España como «Papá, loco de atar» y en Hispanoamérica como «Papá está loco»— arranca con una de esas pequeñas catástrofes domésticas que la familia Simpson sabe elevar a la categoría de arte: Bart mete su gorra roja en la lavadora junto con la ropa blanca de Homer, y el resultado es una camisa rosa que convierte a nuestro protagonista en el hazmerreír de la planta nuclear. El señor Burns, convencido de que aquel que se atreve a lucir rosa es un anarquista de pensamiento libre, ordena que Homer sea evaluado por el doctor Marvin Monroe. Bart, con su habitual irresponsabilidad, responde el cuestionario psicológico de su padre de la peor manera posible, y Homer acaba internado en un sanatorio mental.

Hasta aquí, una trama perfectamente simpsoniana. Pero entonces entra en escena el elemento que convierte el episodio en leyenda: en su celda, Homer conoce a un hombre grande, blanco y corpulento que asegura ser Michael Jackson. Homer, que desconoce por completo quién es el Rey del Pop —no le dice nada ni «Beat It», ni «Thriller», ni el moonwalk—, le cree sin reservas y establece con él una amistad genuina y desarmante. Cuando el supuesto Jackson llama a casa de los Simpson, Bart, al contrario que su padre, sí sabe quién es Michael Jackson y enloquece de emoción. La noticia se extiende por Springfield como la pólvora, y una multitud se congrega frente a la casa familiar para recibir al astro. La decepción colectiva cuando aparece un hombre gordo y anónimo es tan grande como cómica.

Lo que verdaderamente distingue al episodio, más allá del gag central, es su núcleo emocional. Lisa está a punto de cumplir años y, una vez más, Bart ha olvidado su cumpleaños por completo, absorbido por el circo de la llegada del falso ídolo. La niña, herida y digna, escribe una carta a su hermano en tono de reproche contenido. El personaje que se hace pasar por Michael Jackson escucha aquello y le cuenta a Bart que de pequeño él tampoco sabía cómo expresarle su cariño a su hermana, y que lo hacía escribiéndole canciones. Esa sugerencia desencadena uno de los momentos más recordados de toda la serie: Bart y su compañero de celda componen juntos «Happy Birthday Lisa», una canción sencilla y sincera que despierta a Lisa de madrugada y la hace llorar de felicidad. El productor ejecutivo Al Jean la señaló como uno de sus cinco momentos favoritos en la historia de Los Simpson.

El giro final revela que el hombre nunca fue Michael Jackson: se llama Leon Kompowsky, es vecino de Nueva Jersey, y adoptaba la identidad del cantante para hacer el bien y ayudar a quienes le rodeaban. Una revelación que, lejos de decepcionar, refuerza la ternura del relato.

Lo que muy pocos espectadores sabían entonces es que, en realidad, la voz hablada del personaje sí pertenecía al verdadero Michael Jackson, que participó en el episodio bajo el seudónimo de John Jay Smith por exigencias contractuales. Cuando el personaje cantaba, sin embargo, lo hacía la voz de Kipp Lennon, ya que Jackson tampoco podía ceder su voz como intérprete por cláusulas de su discográfica. La canción «Lisa, it’s your birthday» fue compuesta por Jackson durante las sesiones del álbum Dangerous, pero jamás se publicó oficialmente.

El episodio tuvo una recepción sólida en su estreno, con casi 14 puntos de audiencia Nielsen. Sin embargo, en marzo de 2019, tras las renovadas acusaciones de abuso sexual infantil contra Jackson derivadas del documental Leaving Neverland, los productores decidieron retirarlo de la circulación. James L. Brooks lo explicó con una frase que se hizo célebre: era su libro, y podían arrancar un capítulo. Desde entonces, es el único episodio de «Los Simpson» ausente de las plataformas de streaming, incluida Disney+, aunque sigue disponible en el DVD de la tercera temporada. Un episodio que nació como celebración y quedó atrapado, para siempre, entre la magia y la sombra.

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¿Es «Spider-Noir» canon en el Universo Cinematográfico de Marvel?

Una de las series Marvel más esperadas de los últimos años

 

La última apuesta de Marvel en el universo del Hombre Araña en acción real explora territorio tanto nuevo como familiar. En una entrevista con Empire Magazine, el showrunner de «Spider-Noir», Oren Uziel, explicó cómo las dos variantes de Spider-Man que interpreta Nicolas Cage difieren entre sí, después de que el actor pusiera voz a una versión similar en «Spider-Man: Into the Spider-Verse». Uziel lo describió como «un sabor diferente del personaje, aunque sigue siendo la voz de Nic.»

El creador de la serie fue muy claro al señalar que «Spider-Noir» no es una continuación de «Into the Spider-Verse». Según sus palabras, una vez que Phil Lord y Chris Miller introdujeron la idea del multiverso, cualquiera tiene permiso para tomar las cosas y hacerlas suyas. La incorporación de Ben Reilly a la trama responde precisamente a ese espíritu: crear una versión de Spider-Man que nadie había visto antes.

La serie se ambienta en los años 30 y sigue la cruzada de Ben Reilly, quien en ese contexto opera bajo el nombre de The Spider, no Spider-Man. Phil Lord y Chris Miller ejercen de productores ejecutivos, dando así el salto al universo live-action de Marvel tras el éxito cosechado con las películas animadas. La ficción también adapta a los villanos clásicos del Hombre Araña al filtro de la época, con versiones de Sandman y Electro propias de los años 30.

La llegada de «Spider-Noir» se produce el mismo año en que el trepamuros regresa a la gran pantalla, ya que «Spider-Man: Brand New Day», con Tom Holland, está prevista para el 31 de julio.

 

https://www.youtube.com/watch?v=pl8dVu5LQeU

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La tercera temporada de «Outer Range» y la negativa de Amazon

Ciencia ficción, misterio y uno de los mejores shows de Amazon

Hay series que llegan sin hacer demasiado ruido y, sin embargo, se instalan en la mente del espectador con una persistencia inquietante. «Outer Range» es una de ellas. Estrenada en abril de 2022 en Amazon Prime Video, esta producción creada por Brian Watkins combinaba el neo-western con la ciencia ficción de manera tan peculiar y personal que resultaba difícil de etiquetar, y precisamente eso era parte de su encanto.

La serie gira en torno a Royal Abbott (interpretado por un soberbio Josh Brolin), un ranchero de Wyoming que lleva toda su vida defendiendo su tierra, su familia y sus secretos. Todo cambia cuando en los límites de su propiedad aparece un vacío oscuro e insondable: un agujero que no obedece a ninguna ley física conocida y que parece conectado con el tiempo mismo. Lo que podría haber sido una simple premisa de terror rural se convierte en algo mucho más ambicioso. Outer Range es, en el fondo, un relato sobre el peso del pasado, la culpa y la imposibilidad de escapar de uno mismo.

Josh Brolin compone uno de los personajes más complejos de la televisión reciente. Su Royal Abbott es un hombre roto que intenta parecer entero, y cada gesto, cada silencio, transmite décadas de carga emocional. A su lado, Imogen Poots borda el papel de Autumn, una joven mochilera cuya conexión con el misterio se va revelando de forma escalofriante. El reparto se completa con Lili Taylor, Tamara Podemski, Lewis Pullman y Tom Pelphrey, todos aportando matices a una historia coral que no descuida a ninguno de sus personajes.

La primera temporada estableció las reglas del juego —o más bien, dejó claro que no había reglas— y conquistó tanto a la crítica como a una base de fans entregada. La segunda, estrenada en mayo de 2024, profundizó en los viajes en el tiempo, la identidad y los bucles temporales con una audacia narrativa poco común. Con un 85% en Rotten Tomatoes y una segunda temporada que dejaba abiertos hilos enormes, todo apuntaba a que la historia continuaría.

Pero no. En julio de 2024, apenas dos meses después del estreno de la segunda temporada, Amazon confirmó la cancelación. Sin explicación oficial, sin cierre narrativo, sin respuestas para los fans que llevaban dos años siguiendo el misterio. Las razones apuntan a lo de siempre: costes elevados y una audiencia fiel pero no suficientemente masiva para los estándares de la plataforma, que nunca apostó demasiado por la serie en términos de promoción.

Es una lástima mayúscula porque «Outer Range» era uno de los mejores shows de ciencia ficción de los últimos años: valiente, extraña, visualmente hipnótica y protagonizada por una actuación de Josh Brolin que merecía muchas más temporadas. Amazon tenía entre manos algo genuinamente especial, y lo dejó ir. Las dos temporadas siguen disponibles en Prime Video. Valen cada minuto, aunque duelan un poco más sabiendo que la historia no tiene final.

 

 

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«Pluribus», ¡menudo desastre Vince Gilligan!

No te creas las críticas que la alaban, estamos antes una tremenda decepción

Vince Gilligan regresa con «Pluribus», una decepcionante serie de ciencia ficción en Apple TV+ donde un virus transforma a la humanidad en seres conectados mentalmente que solo buscan la felicidad, mientras Carol Sturka, interpretada por Rhea Seehorn, permanece como una de las pocas personas inmunes a esta «plaga» de felicidad artificial. El creador de «Breaking Bad» y «Better Call Saul» abandona el territorio del drama criminal que dominó durante años para adentrarse en un postapocalipsis aparentemente amable, donde el fin del mundo no llega con zombis o destrucción nuclear, sino con sonrisas perpetuas y amabilidad inquietante en el que ya es considerado como su mayor desastre televisivo.

Lo que se presenta como una exploración filosófica sobre la individualidad frente al colectivo, la felicidad impuesta versus el sufrimiento auténtico y la pérdida de identidad en un mundo hiperconectado, resulta ser un ejercicio pretencioso que se toma demasiado en serio a sí mismo. «Pluribus» arrastra graves problemas de ritmo, una construcción del mundo que genera más cringe que intriga, y una visión ideológica profundamente estadounidense que sitúa una vez más a un personaje norteamericano como líder natural ante una crisis global. La serie, que llegó con un cien por cien de críticas positivas en Rotten Tomatoes y promesas de ser uno de los mejores estrenos del año, no cumple, ni de lejos, las expectativas generadas por el pedigrí de su creador ni justifica el misterio con el que se ha vendido al público.

Tras cerrar el universo de «Breaking Bad» y «Better Call Saul», Vince Gilligan se propuso hacer algo radicalmente diferente. El resultado es «Pluribus», una serie de ciencia ficción protagonizada por Rhea Seehorn que vuelve a situarse en Albuquerque, pero esta vez con un fin del mundo silencioso como premisa: un virus, o algo parecido a un virus, convierte a toda la humanidad en seres felices, optimistas y satisfechos, salvo a una única mujer. Carol Sturka es una escritora de novelas románticas de fantasía, una autora de best sellers que odia escribir y que se convierte en la única inmune a esta infección de felicidad. Su existencia se transforma en una anomalía incómoda para un mundo que la rodea y una pesadilla para ella misma.

 

 

La idea llevaba una década rondando la cabeza de Gilligan, quien concibió «Pluribus» durante los descansos de rodaje de «Better Call Saul». Quería explorar cómo reaccionaríamos si el mundo entero nos tratara con una amabilidad artificial, incapaz de sentir dolor o enfado. El concepto tiene potencial: la persona más miserable de la Tierra debe salvar al mundo de la felicidad. Sin embargo, la ejecución deja mucho que desear. Apple TV+ impuso condiciones estrictas para las críticas previas al estreno, prohibiendo revelar detalles específicos de la trama, lo que generó una estrategia de marketing basada en el misterio que la serie no termina de justificar.

El primer problema de «Pluribus» radica en su ritmo. Después de un primer episodio efectivo que establece la situación, la serie se arrastra durante capítulos enteros sin avanzar sustancialmente en su narrativa. Gilligan se toma su tiempo para contar la historia, desvelando el panorama completo a medida que Carol lo descubre, pero este enfoque resulta frustrante cuando la construcción del mundo genera más preguntas sin respuesta que revelaciones satisfactorias. La serie confunde el desarrollo pausado con la profundidad, y el resultado es una sensación constante de estar viendo escenas de relleno disfrazadas de momentos contemplativos.

Carol Sturka como protagonista presenta sus propios problemas. Seehorn, que deslumbró en «Better Call Saul» como Kim Wexler, se encuentra aquí con un personaje que oscila entre la antipatía y la inconsistencia. Carol es sarcástica, insegura y a veces cruel, pero no de una manera que resulte convincente o que genere empatía. Su caracterización como escritora de best sellers románticos que odia escribir suena más a construcción artificial que a desarrollo orgánico de personaje. La serie intenta presentarla como profundamente real, falible y contradictoriamente humana, pero lo que consigue es un personaje cuya única característica definitoria es quejarse constantemente de todo lo que le rodea.

El tono de «Pluribus» pretende evocar la mejor ciencia ficción clásica de los años cincuenta, esa que mezclaba desastres, extrañeza y paranoia, pero actualizada a la era de la hiperconectividad. La referencia explícita a «Contact», la película de Robert Zemeckis basada en la novela de Carl Sagan, establece unas expectativas que la serie nunca alcanza. Donde «Contact» lograba transmitir asombro cósmico y maravilla científica, «Pluribus» se queda en lo cotidiano sin conseguir que esa cotidianidad resulte particularmente interesante. El fin del mundo sucede entre cafeterías, clubs de lectura y redes sociales, pero la serie no encuentra una manera de hacer que estos escenarios mundanos generen la tensión necesaria.

Los guiños constantes a la conspiranoia digital y a los foros donde cada teoría es más absurda que la anterior funcionan ocasionalmente, pero en su mayoría resultan superficiales. Gilligan intenta aplicar el mismo cariño y sarcasmo que dedicaba a sus criminales de medio pelo en sus series anteriores, pero aquí los personajes secundarios carecen de la profundidad que caracterizaba incluso a los más pequeños roles en «Breaking Bad» o «Better Call Saul». Son bocetos que cumplen funciones narrativas específicas sin llegar a convertirse en personas creíbles.

«Pluribus» prometía ser una de las mejores series de ciencia ficción del momento, un género que vive una dudosa época dorada con producciones correctas pero no brillantes como «Fundación», «Severance» o «El Eternauta» llenando de ideas, debates y emociones las pantallas. Sin embargo, lo que entrega es un ejercicio de pretensión que confunde el ritmo lento con la profundidad, las referencias culturales con la originalidad y la ambigüedad moral con la complejidad narrativa. Gilligan demostró durante años que es uno de los mejores narradores televisivos de su generación, pero «Pluribus» sugiere que su genialidad funciona mejor en el territorio del drama criminal que conoce tan bien que en la ciencia ficción especulativa donde pretende innovar sin conseguirlo realmente.

 

 

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«Zero y el Dragón Mágico», la rareza de «Dragon Ball» en México

El grave error de doblaje

«Zero y el Dragón Mágico» fue el nombre con el que se dio a conocer la primera serie anime de la franquicia «Dragon Ball» y su respectivo primer doblaje producido en México a principios de los años 90. En este doblaje, los nombres de los personajes como Zero fueron basados de la versión estadounidense que editó la compañía Harmony Gold. De esta versión de «Dragon Ball» solo se llegaron a doblar aproximadamente 60 episodios y las películas 1 y 3 que se unieron en una sola. Los primeros cinco episodios se doblaron con base a la versión estadounidense, la cual contenía mucha censura y la banda sonora era reemplazada por la de Harmony Gold, mientras que los demás episodios eran masters japoneses sin editar, pero con el cambio de nombres a los personajes y el opening estadounidense.

Son Goku pasó a llamarse «Zero», Krilin pasó a llamarse «Cachito», Yamcha pasó a llamarse «Zedaki», entre otros. Además, los primeros episodios venían fuertemente censurados y con la banda sonora cambiada; sin embargo, desde el episodio 6 se usaron los masters japoneses así desapareciendo los cortes de escenas. Esta versión no tuvo mucho éxito, pese a que, a excepción de los cinco episodios mencionados, no tenía ninguna censura de diálogo ni escenas, solo se mantuvieron los nombres de la versión estadounidense. Se llegaron a transmitir 60 episodios de esta versión.

La traductora de «Zero y el Dragón Mágico» se enteró del éxito que tenía la franquicia cuando viajó a Europa y una vez que regresó a México, se lo informó a Rafael Rivera, quien era el director de doblaje de la serie, y le dijo que por petición del cliente tenían que cambiarle el nombre a los personajes y las traducciones porque no eran las originales. Sin embargo, Rafael no estuvo de acuerdo, ya que el mismo cliente fue el que solicitó estos nombres en primera instancia, además, esto implicaba hacer todo el trabajo de nuevo y el cliente no estaba dispuesto a pagar por ello, por lo que Rafael Rivera renunció y el doblaje de la serie fue cancelado.

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«House of Ashur», el retorno inesperado de la gran «Spartacus»

Steven DeKnight vuelve a la carga con su obra maestra

Tras 12 años de ausencia, «Spartacus» regresa con un spin-off totalment inesperado llamado «House of Ashur», de manos de la cadena estadounidense Starz. Su creador, Steven DeKnight, en una entrevista para Entertainment Weekly, aseguró que desde 2013 la cadena de televisión lo venía presionando para seguir desarrollando su universo, aunque siempre había respondido con un rotundo «no» debido a su agotamiento. «La razón por la que no dejaba de decir que no año tras año era que la serie era increíblemente difícil de hacer. Y entonces, claro, perdimos a nuestro protagonista a causa del cáncer, Andy Whitfield, lo que realmente nos desanimó a todos. Creo que necesitaba una década para recuperarme de la experiencia original, que fue maravillosa, pero agotadora y emocionalmente devastadora».

Sin embargo desde Starz no se dieron por vencidos y la enésima llamada se produjo en un momento de «vigor renovado», tal como describe DeKnight. Un sí y empezó a elucubrar qué podría pasar en la nueva temporada. Según él, fue su esposa la que le dio la idea: ¿y si Ashur no hubiera muerto? Y, a partir de aquí su mente empezó a trazar una suerte de «What If…?» con el personaje de Nick Taraby. Starz ha compartido el primer tráiler del proyecto y estamos, de nuevo, ante un universo de pan y circo repleto de sangre, músculos y acción. A continuación os dejamos con el avance:

 

 

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Rex Smith, el primer Daredevil televisivo

«The Trial of the Incredible Hulk» supuso el primer multiverso de Marvel

 

Para muchos, el mejor Daredevil que ha existido es el interpretado por Charlie Cox, sin embargo, mucho antes de que Cox o el anterior Daredevil de la gran pantalla, Ben Affleck, asumieran el papel, otro actor interpretó al superhéroe de Marvel. Más conocido por la serie de culto de los años 80 «Street Hawk», Rex Smith fue el primer Daredevil de acción real en la pantalla, dando vida al personaje por primera vez en la película para televisión de 1989 «The Trial of the Incredible Hulk». Se planeó una serie de televisión de «Daredevil» protagonizada por Smith, pero nunca se concretó, en gran parte debido a la llegada de una serie de superhéroes rival.

Rex Smith comenzó la década de 1980 con el potencial de convertirse en la próxima gran estrella, pero al final de la década parecía estar peligrosamente cerca de ser un actor olvidado. Originario de Jacksonville, Florida, Smith se dio a conocer en la industria del entretenimiento como cantante; su mayor éxito fue el sencillo de 1979 «You Take My Breath Away», pero pronto se volcó en la actuación. Smith tuvo un gran impacto en Broadway con una producción de «Grease» y rápidamente se convirtió en un ídolo juvenil en las revistas para adolescentes. Sin embargo, para la mayoría de los niños de los 80, Smith se volvería sinónimo de Jesse Mach, el policía convertido en justiciero que combatía el crimen con una motocicleta de alta tecnología en la serie de televisión «Street Hawk».

A pesar de ser un favorito de la infancia para muchos, «Street Hawk» tuvo una vida sorprendentemente corta y fue cancelada después de solo 13 episodios. La carrera de Smith en la pantalla se resintió; consiguió algunos papeles menores en cine y televisión, pero le costó conseguir papeles protagónicos. Entonces, llegó Marvel. En ese momento, era una editorial de cómics que intentaba convertirse en un imperio del entretenimiento y necesitaba un éxito. Al borde de la bancarrota en los años 80, la solución de Marvel fue adaptar su vasta colección de superhéroes a la pantalla, pero sus primeros intentos cinematográficos – «Howard the Duck» (1986), «The Punisher» (1989) y «Captain America» (1990) – no tuvieron éxito.

 

 

 

Las versiones cinematográficas de «Spider-Man», «X-Men» y «Black Panther» estaban en sus primeras etapas de desarrollo, y a finales de los 80, Marvel decidió centrar su atención en su única propiedad de acción real que había sido exitosa hasta ese momento: «The Incredible Hulk». La serie de televisión había disfrutado de altos índices de audiencia en su emisión original de 1978 a 1982 y seguía siendo popular en repeticiones.

Los actores de «The Incredible Hulk», Bill Bixby (alter ego humano del Hulk, renombrado David Banner en la serie) y Lou Ferrigno (el propio Hulk), estaban interesados en retomar sus roles. Bixby incluso había intentado producir una película para televisión de Hulk/Spider-Man a mediados de los 80, con Nicholas Hammond, quien interpretó a Spider-Man en la efímera serie de los años 70 «The Amazing Spider-Man».

A partir de 1988, The Incredible Hulk regresó a la televisión con una serie de películas para TV, pero Marvel tenía planes más grandes. La primera película, «The Incredible Hulk Returns» (1988), coprotagonizó a Eric Allan Kramer como Thor (junto con Steve Levitt como Donald Blake, el alter ego humano de Thor, omitido en las películas más recientes de Marvel).

La idea era que «The Incredible Hulk Returns» sirviera como un episodio piloto encubierto para una serie de televisión de Thor. Antes de que quedara claro que eso no sucedería, ya estaban en marcha planes similares para otro superhéroe de Marvel: «Daredevil, el Hombre sin Miedo». Al igual que Hulk, Daredevil fue una creación del legendario equipo de escritores y artistas de Marvel, Stan Lee y Jack Kirby (aunque Bill Everett también contribuyó a la creación de Daredevil). Introducido en 1964, fue el primer superhéroe ciego, con sentidos extraordinarios, que luchaba contra el crimen tanto como justiciero como abogado, bajo el nombre de Matt Murdock.

Ya se habían hecho intentos previos para llevar a Daredevil a la televisión. Angela Bowie, entonces esposa de David Bowie, intentó lanzar una serie con el personaje a mediados de los 70, con Ben Carruthers como Daredevil y ella misma como Black Widow, aunque aparentemente nunca pasó de una sesión de fotos. Más tarde, se escribió una película para televisión de Daredevil en 1983, pero nunca se produjo.

Cuando Rex Smith fue elegido como Daredevil, fue – según el propio Smith – el segundo papel de superhéroe para el que había sido considerado recientemente. El actor afirma que había audicionado para el papel principal en «Batman» (1989) y que quedó en segundo lugar: «Warner Bros me quería, Tim Burton quería a Michael Keaton, y él ganó esa discusión.»

Además de presentar a Smith como Matt Murdock/Daredevil, «The Trial of the Incredible Hulk» también marcó la primera aparición en acción real de uno de los villanos más icónicos de Marvel: Wilson Fisk, alias Kingpin. El papel fue para John Rhys-Davies, mejor conocido como Sallah en las películas de Indiana Jones y más tarde como Gimli en «El Señor de los Anillos».

 

 

Muchos fanáticos de los cómics quedaron decepcionados por las libertades tomadas con la apariencia icónica de los personajes (Daredevil no llevaba su traje rojo con cuernos, y Kingpin no tenía la cabeza rapada), pero la posibilidad de verlos en una serie continua seguía siendo emocionante, especialmente para Smith y Rhys-Davies.

Smith recuerda «The Trial of the Incredible Hulk» como «algo más que una aparición especial… era un trampolín para una serie de Daredevil. Estábamos tan emocionados, John y yo. Él también había firmado para la serie, sería mi Moriarty para Sherlock Holmes. Habría otros villanos, pero el verdadero villano que siempre estaba detrás de todo iba a ser John.»

Además de presentar las primeras versiones en acción real de Daredevil y Kingpin, «The Trial of the Incredible Hulk» también fue la primera película de Marvel en incluir un cameo de Stan Lee, apareciendo brevemente como un jurado en la secuencia del juicio (que, para decepción de muchos espectadores, resulta ser solo un sueño).

 

 

Cuando se emitió en NBC, «The Trial of the Incredible Hulk» no causó gran impacto. Las críticas fueron tibias, pero los índices de audiencia fueron altos. Esto llevó a la realización de una tercera y última película de Hulk en 1990: «The Death of the Incredible Hulk».

Lamentablemente, al igual que «The Incredible Hulk Returns» no logró lanzar una serie de Thor, «The Trial of the Incredible Hulk» tampoco logró lanzar «Daredevil». Smith sostiene que la cancelación no fue por falta de interés del público, sino por razones comerciales: CBS ya estaba trabajando en su propia serie de superhéroes, «The Flash».

En un giro irónico, «The Flash» (1990), protagonizada por John Wesley Shipp, fue un fracaso de audiencia y fue cancelada después de una sola temporada. No fue hasta 2014 que «The Flash» tuvo éxito en la televisión con Grant Gustin en el papel principal.

Finalmente, en 2015, Daredevil se convirtió en la figura central de la breve, pero aclamada era de series de Marvel en Netflix, con Charlie Cox interpretando a Matt Murdock y Vincent D’Onofrio como Kingpin.

Después del fracaso del proyecto «Daredevil», Rex Smith pasó dos años en la telenovela «As the World Turns» antes de desaparecer en gran parte del foco público. Aun así, ha seguido trabajando en el teatro musical y ha grabado más álbumes. Aunque su paso por el mundo de los superhéroes fue breve, Smith dice estar «bastante orgulloso de ser parte del universo Marvel», aunque le queda la nostalgia de lo que pudo haber sido.

 

 

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«Halston», la serie de Netfix con Ewan McGregor en su estado puro

Ryan Murphy es una auténtica mina para Netflix

 

«Halston» es una brillante serie de 5 episodios de Netflix que nos narra la vida del diseñador Halston, y está protagonizada por Ewan McGregor. Creada por Sharr Whitte, producida por Ryan Murphy, y basada en la novela «Simply Halston» de Steven Gaines, fue estrenada el 14 de mayo de 2021. Lujo, sexo, estatus y fama, definen literalmente la época en la que el modisto conquistó la Nueva York de los años 70 y 80, hasta que una OPA hostil, sus adicciones y una enfermedad terminal le destruyeron su vida.

Junto a la magnífica interpretación de Ewan McGregor encontramos a Krysta Rodríguez (Liza Minnelli), Rebecca Dayan (Elsa Peretti), Bill Pullman (David Mahoney), Gian Franco Rodríguez (Víctor Hugo), David Pittu (Joe Eula), Sullivan Jones (Ed Austin), Rory Culkin (Joel Schumacher), Kelly Bishop (Eleanor Lambert) y Vera Farmiga (Adele).

Roy Halston Frowick, irrumpió en la escena de la moda en 1961, cuando Jackie Kennedy usó uno de sus sombreros para la toma de posesión de su marido, el presidente John F. Kennedy. Su fama fue tal que pasó de diseñar sombreros a diseñar prendas de ropa y, de ahí, a redefinir el mundo de la moda. Diseños muy limpios, muchas veces salpicados de cachemira, fueron sus grandes apuestas. Pasó mucho tiempo en Studio 54 y fue amigo de leyendas como Liza Minnelli, Bianca Jagger y Andy Warhol. Pero en 1983 decidió hacer una línea de ropa ‘low cost’, Halston III, que fue muy mal recibida.

Ningún gran diseñador se había atrevido a hacer esto, pensando que esta medida afectaría a la marca. Y así fue en el caso de Halston. El diseñador, tras el golpe, comenzó a perder el control de su empresa. En 1990, murió de sarcoma de Kaposi, un tipo de cáncer que a menudo se diagnostica en pacientes con SIDA.

 

VALORACIÓN MICROOCI 7/10

 

 

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